Cronica de un jugador (parte 2)

Vaya hasta que he decidido ver que el casino finalmente esta abierto pero con una extraña decoración. Sin mas solo tengo la mente todo lo que debo ganar, las cosas que debo hacer en el dia solo la mente me pone en seco la idea de seguir jugando la misma rutina de juego. Al entrar me recibe la misma gente, el mismo ambiente de juego matutino, alcanzo a escuchar la misma musica que por lo demás ni siquiera yo puedo dejar de oir durante las largas tres horas que estoy jugando sin parar de perder o ganar dinero en forma de numeros.

Sin mas me retiro a mi estancia favorita de siempre, no sin antes pasar por aquella pequeña salita a modo de mini comedor compuesto de solamente 4 mesas y 12 sillas en fila india, simplemente hago lo mismo: los ignoro. Al final llego a la maquina, y sin mirar ni nada la pantalla al principio me siento como si tuviera la programación anticipadamente hecha y escrita por mi propio cerebro. “ya que!” pienso mirando hacia arriba al techo y estirandome para jugar un rato y quitarme el estrés de la noche anterior.

Al mirar la pantalla, solo me queda parpadear dos veces antes de notar algo diferente, para mi sorpresa, el juego que siempre ha estado ahi durante muchos meses simplemente no está ahi. Es como una descarga de adrenalina que fluye hacia mi cuerpo por arte de magia. Mis manos solo se quedan ahi sin moverse durante una milesima de segundo, y sin mas llamo unos de los chicos que pasan por ahi atrás de mi. La chica a la que le pregunto simplemente parece algo apenada, me explica que han movido todo de lugar y que la maquina que yo busco está: en la sala de no fumar!. Sin mas me levanto hecho una furia por dentro, las cosas empiezan a moverse de nuevo al estar yo en movimiento, solo alcanzo a ver cosas que ni siquiera yo les habia prestado atención. El casino simplemente se extiende mas y más como una cancha de futbol, solo veo maquinas por doquier alineadas al infinito de ese campo lleno de luces y ruidos.

Mi mal humor empieza a derretirse, solo me queda mirar por todos lados lo que mas me guste o lo que mas me llame la atención. Es algo que yo no tenía previsto pero simplemente mi vision se expande como si siempre estuviera ciego todo el tiempo. En fin no es nada!; la tomo de buen humor al final y solo me queda jugar lo que se me antoje por un rato.

Cronica de un jugador (parte 2)

Cronica de un Jugador

Es de mañana y solo pienso en dar un solo paso hacia el suelo. Miro el reloj de mi celular: 11 am!. Rayos! No solo he hecho lo imposible por dejar mi mala costumbre de tomar jugo en lugar de café la noche anterior al turno nocturno de mi trabajo y ahora es mediodía.

Lentamente sin decir nada solo me levanto a ver como la luz del dia se mete en mis retinas ya de por si cansadas del dia anterior. Mi memoria me recuerda los cientos de sonidos repetitivos de aquellas maquinas de casino, entre gritos, pitidos, campanas, chirridos y uno que otro sonido de canciones inventadas por las maquinas de juego.

“Quizas” pienso para mi, “Quizas despues pueda ver hoy mas accion de lo normal si pruebo suerte hoy con aquella maquina de bonus multiple”. Cuento el dinero que he ganado mirando todos y cada uno de esos papelitos regados por toda la mochila.

El proximo pensamiento que cruza mi mente es salir de casa un par de horas, quizas hasta que solo mi aburrimiento me permita decir “basta! no mas de esto!, he perdido mucho!”. La idea me quita el aturdimiento un momento hasta cierto punto, solo cuando termino de ver ganancias y demás cifras sonrio un poco satisfecho: 3 mil  y contando lo que perdí.  Hago lo que me resta por hacer y salgo a la calle con la idea simple de “tener suerte” segun dirian los jugadores inexpertos, pero yo quizas pueda repetir lo mismo cuando ganaba mas bingos que un jugador de poker en pleno torneo mundial.

Levanto de vez en cuando la mirada mientras tomo ese autobús a mi destino favorito: el casino. “bien, bien; esta vez no tendre pierde” pienso para mi mismo para levantarme el animo.

Camino lentamente entre la gente, esquivando trafico y demás autos de la avenida del centro, miro de vez en cuando el reloj, pero mientras mas lo miro el tiempo sigue su camino infinito burlandose de mi con aquellas manecillas doradas que hacen su ciclo de rotacion una y otra vez, impasibles. “El casino está cerca” pienso en mi mente. Me sigo derecho por aquella avenida y dislumbro el edificio donde se aloja el casino; sonrio un poco y entro sin mas al ancho corredor. Hago una vuelta entera antes de darme cuenta de las escaleras electricas estan apagadas. No le presto mucha atencion a todo eso, es la misma rutina todo el tiempo.

El ambiente se torna mas calido a medida que avanzo al fondo. Al llegar a la parte final algo me detiene, miro mas detenidamente el fondo verde de la pared al otro lado. Solo veo papel, y mas papel blanco por ahi sostenido en una larga franja de vidrio hasta los bordes.

Mis ojos no pueden creer lo que ven: La suerte está hechada.

Cronica de un Jugador